martes, 17 de marzo de 2015

El día que hice "street photography" y no me pegaron un puñetazo en la cara.

Hace relativamente poco que practico la modalidad llamada street photography y, aunque ya hacía mucho que me apetecía, siempre me dio reparo eso de ir por ahí haciendo fotos a desconocidos. Es fácil pensar a priori que no a todo el mundo le va a gustar que un tipo le ponga una cámara en la cara y le haga una foto. Y, después de ver algún vídeo en Youtube de Bruce Gilden, llevándose unas broncas tremendas, aún te da más reparo.

En cualquier caso, un día las ganas de experimentar con esta modalidad ganaron al reparo, y cogí mi cámara y me fui a dar una vuelta. 

Enseguida me di cuenta de que tener conflictos era mucho más raro de lo que yo pensaba y que, fíjate tú, nadie parecía dispuesto a darme un puñetazo en la cara.

En esta entrada voy a exponer algunas reflexiones y trucos que he ido usando hasta el momento. Y es que lo bueno de este estilo es que es inagotable, tanto en experiencias, en aprendizaje técnico o en creatividad.




Algo que me parece muy interesante es empezar a practicar en sitios donde te sientas cómodo, como la terraza de un bar que frecuentes y que en algún momento del día sepas que pasa gente "fotogénica", o donde se proyecte un tipo de luz interesante.

Una vez escojas la localización, busca el sitio estratégico donde sentarte y empieza a disparar. Estate atento a situaciones interesantes, haz tomas algo más generales y juega con la composición.

Al ser tu mismo parte de la escena nadie va a notar lo que haces, como en muchas otras ocasiones, los pocos que se den cuenta de que estás haciendo una foto pensarán que la estás haciendo a cualquier otra cosa, y si tienes la increíble suerte de que alguien te pregunte (cosa que no me ha pasado nunca), le puedes decir que estás probando tu cámara nueva y estás haciendo fotos a todo un poco.






Otra opción muy interesante es la del "reportero". Me explico: Te conectas a internet y buscas algún evento en tu ciudad: una cabalgata, una manifestación... cosas así. Te aseguras de que va a ser una situación pacifica y vas a hacer fotos del evento.

Esta opción es muy buena para empezar a "plantarte" delante de alguien y hacerle una foto. Como es un evento multitudinario, a nadie le va a parecer raro que hagas fotos y tú podrás hacerte una idea, por ejemplo, de las distancias (si usas hiperfocales) y, sobretodo, te ayudará a quitarte el reparo de hacer fotos a absolutos desconocidos.






Y por último están los retratos callejeros, que aunque parezca lo más delicado, en realidad es lo menos complicado. Y digo lo menos porque lo único que tienes que hacer es preguntar a la persona a la que le quieres hacer la foto si le parece bien. Es raro que alguien te diga que no si le explicas un poco por encima qué estás haciendo. Por supuesto, hay gente más dada que otra a dejarse hacer una foto en medio de la calle, algunos por vergüenza, otros por prisa, etc. Pero como mucho te llevarás un "no" y podrás pasas a otra historia.

Aquí de lo que se trata es de retratar a quien te parezca interesante por la razón que sea: por el estilo, por el gorro que lleva, el color de sus ojos o su pelo.

A mí, particularmente, me gustan los retratos tipo clásicos y, para conseguir ese efecto, necesito fondos más o menos lisos o neutros, así que eso implica pedirle a la persona a la que le vayas a hacer la foto que se mueva a donde tú necesitas que esté, cosa que puede parecer chocante, pero recuerda que ya te ha dicho que sí, así que no tendrás mucho problema.



A partir de aquí sólo te queda seguir experimentando con tus proyectos e ideas. Y si pasas por estos tres entrenamientos (el orden de los factores no altera el producto) que yo mismo hice, espero te sirvan como a mí y disfrutes de esta modalidad fotográfica tan interesante.

Espero que os haya gustado!
@jdelgadofoto

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