martes, 22 de marzo de 2016

La mirada de Sharbat Gula

A finales de los setenta en Afganistán se inició la llamada revolución de Saur, la cual dio comienzo, en 1978, a la guerra civil afgana y la invasión soviética. Este conflicto, que terminaría en 1992, pero que aún hoy tiene repercusiones en la zona, dejó al rededor de 6,3 millones de refugiados en los países vecinos de Pakistán e Irán.
Sharbat Gula, una niña afgana de 12 años, fue una de estas refugiadas que tuvieron que huir al quedar huérfana en un bombardeo soviético. Ella llegó al campo de Nasir Bagh en Pakistán, donde en 1984 un fotógrafo estadounidense la vio entre miles de personas y decidió hacerle un retrato.

Fotos por Steve McCurry.


El fotógrafo en cuestión era Steve McCurry y ese retrato, "La muchacha afgana" fué publicado un año después en la portada de National Geographic convirtiéndose en una de las fotos más famosas de toda la historia.
McCurry cuenta que entró un una escuela improvisada, montada con unas lonas y enseguida, entre todos los niños, la vio al fondo de la sala y se dio cuenta de que tenía que hacerle un retrato. Al principio no sabía si ella iba a querer o si sería tímida, pero no podía perder la oportunidad, así que habló con el profesor y éste le explicó a la muchacha que era importante que le hiciera unas fotos para que el mundo supiera lo que pasaba en ese campamento, y Sharbat accedió con curiosidad por que nunca le habían hecho una foto. 
Según McCurry, fue uno de esos momentos en la vida de un fotógrafo en el que todo encaja a la perfección, la iluminación, el fondo, el momento etc. Y ella, sin ninguna dirección por parte del fotógrafo, le regaló esa mirada honesta, directa al objetivo de la cámara. Cuenta que le hizo muy pocas fotos y que en cuestión de un minuto ella se levantó y se marchó. No volvió a saber de ella. Meses más tarde, al revelar la película fue cuando se dio cuenta de lo especial que era la toma, y junto con su editor decidieron que sería la foto de portada.
La foto se hizo tan famosa y tuvo tanto impacto que hizo que mucha gente tomara consciencia de la situación y muchos fueran voluntarios a los campos de refugiados. McCurry cuenta que desde entonces, y hace 31 años, no hay un solo día en el que no le llegue una carta preguntándole por la situación de la muchacha afgana y si pueden hacer algo para ayudarla.




Diecisiete años después de tomar la mítica foto, y después de varios intentos, McCurry, con la ayuda de un sistema de reconocimiento de iris del FBI y National Geographic, hizo una expedición a Pakistán y Afganistán para intentar encontrarla, y después de varias pistas fallidas, consiguieron localizarla en una remota población de Afganistán.
Sharbat ya tenía unos treinta años, estaba casada y tenia tres hijos. Ella decía que recordaba que la hubiesen fotografiado en Pakistán pero que nunca vio la mítica portada hasta que McCurry se la enseñó.
Ese enero de 2002 Steve McCurry pudo reunirse con su musa y pudo hacerle su segundo y último retrato.

Fotos por Steve McCurry.



Es fácil observar en los ojos ya adultos de Sharbat la crudeza de la guerra que aún hoy existe en Afganistán.

Viendo la situación actual con los refugiados de la guerra de Siria, parece que poco han cambiado las cosas desde ese diciembre de 1984, donde McCurry hizo la foto que daría la vuelta al mundo, pero observando a la gente, la indignación general que hay por esta injusticia, me gusta pensar que algo de esos ojos penetrantes nos quedó grabado en la retina, y que poco a poco, con otros McCurry y lamentablemente con otras Sharbat, algún día todo esto se pueda arreglar de una vez por todas.


Os recomiendo que si podéis, veáis el documental que hizo National Geographic sobre la búsqueda de Steve McCurry de su muchacha afgana.


https://www.youtube.com/watch?v=cK6EnFu3NHc


Atentamente,
Jorge.

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